LAMENTACIÓN EN LAS TRIBULACIONES

Notas Sobre Cristianidad

Ante tus ojos, Señor, ponemos nuestras culpas, y junto a ellos ponemos los castigos recibidos.

Si pesamos el mal que hemos hecho, es menos lo que padecemos y más lo que merecemos.

Es más grave lo que cometimos, y más leve lo que sufrimos.

Sentimos la pena del pecado, y no quitamos la pertinacia del delito.

En tus castigos se aniquila nuestra debilidad, mas no se muda nuestra iniquidad.

Se inclina el espíritu dolorido, pero no se doblega la cerviz.

Nuestra vida suspira en el penar, pero no se enmienda en el obrar.

Si esperas, no nos corregimos; si castigas, no lo sufrimos.

Mientras dura el castigo, confesamos lo que pecamos; cuando pasa tu visita, olvidamos lo que lloramos.

Si extiendes tu mano, prometemos obrar bien; si suspende el golpe, no pagamos lo prometido.

Si hieres, clamamos para que perdones; si perdonas, de nuevo provocamos para que hieras.

Tienes, Señor…

Ver la entrada original 44 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s