Haced que permanezca, Señor, en el secreto de vuestro rostro… Carlos de Foucauld

Padre Claudio Bert

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“27 de enero. Aquí está de nuevo la noche, Señor Jesús. Está oscuro, hace viento, todo se calla excepto el viento… Dios mío, qué luz, qué calma y qué dulzura se encuentra a vuestros pies… La naturaleza tiembla y se atormenta, pero ¡qué paz a vuestros pies! ¡Qué feliz soy! Son las 8 de la tarde: durante doce horas no tengo más que hacer que estar a vuestros pies, miraros, deciros que os amo. Dios mío, haced que dé al reposo la menor parte posible de este tiempo bienaventurado de la noche, concededme esta gracia, Dios mío, pues es muy dulce velar a vuestro pies. Señor, hacedme pasar esta noche y todas mis noches como vos lo queréis de mí…

Haced que permanezca, Señor, en el secreto de vuestro rostro: lo haré conservando sin cesar el pensamiento de vuestra presencia… haciendo de mi vida una oración perpetua… realizando las obras…

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