Masterplan para destruir a la Iglesia.CAPÍTULO III: AMOR AL PRÓJIMO… SIN AMOR A DIOS

 

Este es el fin del Masterplan. Pero muchos años antes hay que empezar con cosas pequeñas, más simples. Es un plan que durará 25 años, hay que tener paciencia, constancia y, sobre todo, conseguir la colaboración de los Obispos, los Sacerdotes y los buenos católicos. Siempre en el nombre del “amor”, de la “caridad”. Aunque esta palabra “caridad” también sobra, porque habla del prójimo, pero está el amor a Dios, a Cristo, y con el amor a la Virgen y a los Santos. Así es que nada de “caridad”, sólo “amor”. Será muy fácil sustituir una palabra por otra, porque dicen lo mismo, y además, amor es más moderna, más inteligible al pueblo y puede unir más a todos.

El Masterplan dice que también sobra la palabra “piedad” , que hay que sustituirla por la palabra “comprensión”, que dice lo mismo en relación a los hombres pero que no conlleva el significado de unión con Dios, con Cristo, con la Virgen, etc. Será fácil: hay que insistir en que eso de “piedad” suena beato, a gente hipócrita, a gente sin carácter; “piedad” suena a vieja que no tiene nada que hacer y que va a pasar el tiempo en la Iglesia.

La esencia del Masterplan es increíblemente sencilla. Consiste en implantar el amor y adoración al hombre y quitar el amor y adoración a Dios. El Masterplan razona así: Una vez que haya desaparecido el amor a Dios, los hombres no se pueden amar, sino se odiarán. Así es que la meta consiste en modificar el primer mandamiento de la Ley de Dios que dice “amar a Dios sobre todas las cosas, con todo tu corazón y con toda el alma y con toda tu mente”. El plan es muy atrayente porque se hace todo en nombre de una gran causa: “el amor al prójimo”. Y con este lema, nada menos que en nombre del “amor” se consigue fácilmente la colaboración sincera de buenos católicos, de Sacerdotes y de Obispos, para tratar de terminar con el amor a Dios, fuente de todo amor.

Comentarios: Stalin afirmaba que «de todos los monopolios de que disfruta el Estado, ninguno será tan crucial como su monopolio sobre la definición de las palabras. El arma esencial para el control político será el diccionario». Igualmente, los que pretenden dominar o destrozar a la Iglesia tienen que dominar el  vocabulario de esta, adaptándolo, retorciéndolo, falseándolo o inventando nuevos significados a nobles palabras para utilizarlas como calzador para meter  ideas bastardas.

Los ejemplos son abundantes: Amor, piedad, democracia, paz, justicia,…debidamente manipulados pueden significar una cosa y la contraria. Son demócratas, por ejemplo  los EE.UU., Inglaterra, Suecia,… pero también lo fueron Rusia y son democracias populares China. Corea del Norte, Cuba,… Existen diccionarios con las nuevas y numerosas acepciones.

En cuanto a adorar al hombre en vez de a Dios es algo hecho muchas veces y en muchos países y no parece que haya funcionado. Se ha adorado al Cesar, al cacique del pueblo, al toro, al sol, a la luna,…El ansia de Dios, de lo eterno, no lo satisfacen los seres del mundo. Los gobernantes, los potentados chicos y grandes siempre han querido ser “adorados” , pero estos “dioses y sus obras se mueren pronto y hay que cambiarlos. “Amar al prójimo” a base de fomentar el odio es típico de canallitas

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One thought on “Masterplan para destruir a la Iglesia.CAPÍTULO III: AMOR AL PRÓJIMO… SIN AMOR A DIOS

  1. ale 11 enero, 2012 / 22:37

    Es muy interesante. La lástima es que no puedo ubicar las dos partes anteriores. Si me pudieran indicar, se los agradecería mucho

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